V0%

Ley de IA

La Ley de IA no es un problema legal. Es una partida de tu presupuesto.

La mayoría de las empresas está tratando la Ley de IA europea como un asunto de abogados. Y lo es, en parte. Pero lo que casi nadie está calculando es lo otro: qué decisiones de inversión te obliga a adelantar, y cuánto cuesta llegar tarde a ellas.

Eso no lo resuelve un informe jurídico. Lo resuelve entender tu operación.

La Ley de IA de la Unión Europea clasifica los usos de inteligencia artificial por nivel de riesgo y establece obligaciones distintas según ese nivel. Afecta también a las empresas que solo usan herramientas de IA, no únicamente a quien las desarrolla. Las obligaciones entran en vigor de forma escalonada, y las de mayor exigencia recaen sobre los sistemas de alto riesgo.

PENDIENTE DE VERIFICACIÓN: este resumen debe cotejarse con la fuente oficial (fechas de aplicación escalonada, categorías de riesgo y obligaciones concretas de cada categoría) antes de publicarse como definitivo — nota explícita del propio documento fuente.

A quién obliga, de verdad

El error más extendido es pensar que esto va de empresas tecnológicas. Va también de quien usa. Si en tu empresa hay una herramienta de inteligencia artificial tomando o apoyando decisiones sobre personas, sobre selección, sobre crédito o sobre el acceso a un servicio, tienes obligaciones aunque esa herramienta la haya construido otro.

Lo que nadie te está contando: el coste

Cumplir tiene un precio, y no cumplir también. Pero hay un tercer coste del que no habla nadie: el de descubrirlo tarde.

Una empresa que revisa hoy qué herramientas usa y para qué, decide con calma y reparte el gasto. Una empresa que lo descubre cuando ya le aplica la norma, decide con prisa, paga lo que le pidan y a veces tiene que apagar algo que ya estaba funcionando.

La diferencia entre esas dos empresas no es jurídica. Es de gestión.

Qué hacemos nosotros y qué no

Lo que hacemos: revisar qué inteligencia artificial estáis usando y para qué, en qué categoría os deja eso, qué implica para vuestros procesos y qué decisiones de inversión conviene tomar ahora y no dentro de dieciocho meses.

Lo que no hacemos: asesoría jurídica. No somos un despacho y no lo vendemos como tal. Cuando el asunto pasa a ser estrictamente legal, trabajamos con abogados especializados.

Decirlo así no nos quita autoridad. Es lo que la da.

PENDIENTE: imagen de apoyo para Ley de IA
Ver en qué situación está tu empresa

Esta herramienta ofrece una orientación general y no constituye asesoramiento jurídico. Redacción pendiente de revisar.